Cine San Juan

Resumen en una línea:
Antonio Sandri, fabricante de proyectores y operador de cine, rememora el Cine San Juan de Mendoza y la intensa vida cotidiana de quienes trabajaban en las salas cinematográficas de la época.

Puntos clave:

  • Ubicación del Cine San Juan en Dorrego y Vélez Sarsfield, Guaymallén.
  • Propiedad de la familia Oréfices y la particular convivencia con una pizzería contigua.
  • Comportamiento del público ante interrupciones de las películas.
  • Las exigentes jornadas laborales de los operadores de cine.
  • El fuerte sentido de comunidad entre los trabajadores del sector.

Antonio Sandri, fabricante de proyectores con una extensa trayectoria en la industria cinematográfica, comparte sus recuerdos del Cine San Juan, ubicado en la intersección de Dorrego y Vélez Sarsfield, en Guaymallén, Mendoza. El cine pertenecía a la familia Oréfices, quienes también eran dueños de una pizzería lindera, lo que permitía a muchos espectadores comer pizza mientras disfrutaban de la función.

En su relato, Sandri también menciona el Cine Sarmiento, otro cine cercano y al aire libre, ubicado en la calle Guillermo Molina, formando parte de un circuito cinematográfico muy activo en la zona.

Recuerda especialmente el comportamiento del público cuando una película se interrumpía: silbidos, zapateos y reclamos que generaban tensión en la cabina de proyección. Sandri fue operador de cine y describe ese trabajo como extremadamente exigente, con jornadas largas y prácticamente sin días libres, salvo fechas muy puntuales como Nochebuena, Nochevieja y el 1° de mayo. Paradójicamente, los días festivos eran los de mayor concurrencia.

A pesar del esfuerzo que implicaba el trabajo, existía una fuerte camaradería entre los empleados de cine. Una vez al año, en el Día del Empleado de Cine, trabajadores de distintas empresas se reunían para compartir un asado, fortaleciendo vínculos y un profundo sentido de pertenencia al oficio.